10/11/10

NO ABORTO!



«Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aún entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término» 
Juan Pablo II



En las primeras catorce semanas, la gestante decide sobre la muerte del que va a nacer: la violación del derecho a la vida, tratada como si fuera un derecho.


«Un acto intrínsecamente malo que viola muy gravemente la dignidad de un ser humano inocente, quitándole la vida. Asimismo, hiere gravemente la dignidad de quienes lo cometen, dejando profundos traumas psicológicos y morales»


«El derecho a la vida no es una concesión del Estado, es un derecho anterior al Estado mismo y este tiene siempre la obligación de tutelarlo. Tampoco tiene el Estado autoridad para establecer un plazo, dentro de cuyos límites la práctica del aborto dejaría de ser un crimen»


Cada ser humano que viene a este mundo no es ningún producto del azar ni de las leyes ciegas de la materia, sino un ser único, capaz de conocer y de entregar amor. Cada ser humano es, por eso, un don sagrado para sus padres y para toda la sociedad. No ha de ser considerado jamás como un objeto subordinado al deseo de otras personas. Su vida no puede quedar al arbitrio de nadie, y menos del Estado, cuyo cometido más básico es precisamente garantizar el derecho de todos a la vida, como elemento fundamental del bien común.


«El cuerpo humano, en cuanto elemento constitutivo de la persona humana, es una realidad personal básica, cuya presencia nos permite reconocer la existencia de una persona. La fecundación es precisamente el momento de la aparición de un cuerpo humano distinto del de los progenitores. Ése es, pues, el momento de la aparición de una nueva persona humana. El cuerpo, naturalmente, se desarrolla, pero dentro de una continuidad fundamental que no permite calificar de prehumana ni de post-humana ninguna de las fases de su desarrollo. Donde hay una esencia humana viva, hay persona humana y, por tanto, dignidad humana inviolable» 


La salud como excusa para eliminar a los que van a nacer. Se niega o devalúa al ser humano para intentar justificar su eliminación. Frente a la evidencia de que donde hay un cuerpo humano vivo, aunque sea incipiente, hay un ser humano y una dignidad humana inviolable; se establecen plazos de gestación y de presencia humana de los cuales no es posible dar razón suficiente.


Privar de la vida a los que van a nacer no es algo privado. Se deja al arbitrio individual la vida de los que van a nacer, en vez de reconocerla como un fundamental elemento constitutivo del bien común que merece protección y promoción.





 Hablemos precisamente en favor de quienes tienen derecho a nacer. 

4 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo. Pero en estricto rigor, yo no quedare embarazado si me violan, si alguien me contagia el sida a mi y a mi hijo por desinformacion o no sere yo quien arriesgue mi vida en casos de partos complicados. Puedo opinar mucho de las concepciones eticas y morales, pero seria bastante hipocrita de MI parte el condenar a alguien que comete aborto. Si depende de mi, me niego rotundamente, pero la dueña del vientre es dueña de su decision a mi parecer, es el derecho de su libertad el que elija para bien o para mal como todos lo hacemos. La libertad funciona de diversas formas, el que no se DEBA hacer no quiere decir que no se PUEDA hacer.

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  2. Lo siento, mi mente no acepta razones ni suposiciones de violación en este caso u.u

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  3. Lo entiendo, solo me gusta jugar al abogado del diablo...
    Como dije, estoy de acuerdo contigo, solo pretendo ver un poco mas alla.

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